SANTO DOMINGO, República Dominicana. El Centro Bonó y Reconoci.do, organizaciones que luchan por el reconocimiento de los dominicanos descendientes de haitianos, presentaron este martes, 28 de agosto, el libro “Vidas suspendidas”, una investigación sobre los efectos de la Resolución 12-07 en la población dominicana de ascendencia haitiana.
El estudio, realizado por Katerina Civolani Hischnjakow, especialista en Mediación Comunitaria y Cultura de Paz y Derechos Humanos, cuenta la experiencia de 15 de los afectados por la resolución y fue presentado en un acto en el Centro Cultural de España, que incluyó dramas y testimonios de varios de los afectados.
Sueños rotos, estudios paralizados, empleos que se esfuman, matrimonios que no pueden realizarse, familias frustradas y proyectos perdidos, son algunas de las consecuencias de la Resolución 12-07 en la vida de los afectados, recopiladas en la investigación.
La investigadora destacó los sentimientos de miedo, rabia, impotencia e indignación que expresaron casi todos los entrevistados; consecuencia, según afirma, de los efectos de la resolución en el sentido de pertenencia de los afectados.
La resolución 12-07 es una decisión de la Junta Central Electoral (JCE), emitida en diciembre del año 2007, que dispone “regulaciones” a la emisión de copias de actas de nacimiento y cédulas de identidad a dominicanos de ascendencia haitiana que ya habían sido reconocidos y cuyas declaraciones existen en los archivos de esa institución.
“Más allá de la dimensión legal, ésta disposición ha lacerado la vida de la gente y la de sus hijos e hijas, colocando en una nebulosa su identidad, su forma de estar en una sociedad que antes les reconoció y que ahora les desconoce”, afirma Civolani.
En el acto se propusieron como opciones a implementar, para reparar los efectos de la Resolución 12-07, la devolución íntegra de todos sus documentos de identidad a los afectados, a través de la JCE; revisión profunda de las leyes y normas propuestas para el futuro sobre los derechos de los dominicanos reconocidos por el Estado; definición de un plan de reinserción al sistema educativo de los afectados a través de becas y que la JCE reconozca públicamente el daño ocasionado.
Cuestión de suerte...
Diliana Josep Rosario, hija de madre dominicana y padre haitiano, contó que en la oficialía les negaron sus documentos a ella y sus dos hermanas, alegando que su padre es haitiano. Cuando su madre reclamó, argumentando que por su condición de dominicana a sus hijas les corresponde la nacionalidad, la JCE les entregó los documentos a sus hermanas, pero a ella no. Al volver a reclamar, en la JCE contestaron que es “cuestión de suerte”.



















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