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José F. Ramírez
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Sobre mí
Un hombre comun y corriente, enemigo de los dogmas, militante de la paz y perenne voz que clama en el desierto.
Dice el pueblo que "maña vieja no es costumbre", y tal parece que en eso se ha convertido ya en nuestro país la malsana práctica de que, cada cierto tiempo, algún partido se quede en el gobierno utilizando métodos fraudulentos para "ganar" alguna de las ya de por sí desprestigiadas "elecciones".
También se ha hecho costumbre que el "líder" despojado - tal vez por aquello de que las clases no se suicidan y los intereses económicos personales priman sobre el interés común- decida (“en aras de la paz, la tranquilidad, la seguridad del pais y bla, bla, bla”..) aceptar los hechos consumados y seguir contribuyendo "al desarrollo de la democracia desde las trincheras de una oposición apegada a las leyes".
En el caso del recién celebrado evento electorero -o crónica de un fraude anunciado- celebrado en el país, se han puesto de manifiesto todas las lacras de que adolece el injusto sistema pseudo-democrático que rige la Nación, sistema que hoy parece haber degenerado hacia una dictadura unipartidaria.
Decíamos en un artículo anterior que vistas las intenciones de la corporación financiera PLDista de utilizar todas las artimañas, legales e ilegales, y los recursos del Estado, para perpetuarse en el poder, la única posibilidad de impedir la consolidación del esbozo de dictadura que sufrimos era que el pueblo se volcara -masivamente- a votar por el PRD, no porque éste fuera una opción mejor, sino porque dada la triste realidad del monopolio bi-partidista de la vida política nacional, este partido era el único con posibilidades REALES de sacar del gobierno, a través de elecciones, a la mafia amarilla y que, para lograr este fin, el pueblo debía agarrarse hasta de un clavo caliente.
Quisiéramos, de verdad, estar equivocados, pero Danilo es más de lo mismo y no se puede pedir peras al olmo; así es que preparémosnos para un aterrizaje forzoso, sin sacar las rueditas
Ante el éxito de la truculenta estrategia PLDista y el "triunfo" de su candidato, asistimos al re-agrupamiento y los ajustes que hacen las diferente fuerzas políticas nacionales ante la nueva realidad.
Los poderes que gobiernan, liman sus asperezas en aquelarres de despachos y oficinas, donde los usuales sospechosos -embajadores, ministros, empresarios, cardenales, obispos, militares y predestinados- protegen sus intereses, asegurándose de que todo continúe, para ellos, "fine and dandy" (bonito y chulo).
Apenas unos días después del "triunfo" de Danilo Medina, la vapuleada pequeña-burguesía -alta, media y baja- adoptando el papel de mujer abusada incapaz de enfrentar a su atormentador y tratando de preservar una estabilidad y seguridad económicas que sólo existe en los malabares crediticios de fin de mes, se inclina ante el "palo dao" y acepta sumisamente sacrificar los principios de libertad, democracia real y legalidad a cambio de la incierta esperanza de que Danilo sea diferente a Leonel y su jauría depredadora.
Los partidos "emergentes", la "izquierda", y los intelectuales del "sistema", procuran sacar las mayores ventaja posibles ofreciéndole también un ramo de olivo al "nuevo" gobernante, olvidando, convenientemente, el origen espurio de su mandato.
Lo aberrante es que, hasta ahora, todos estos sectores parecen olvidar, no tener en cuenta o no importarle, la opinión del factor más importante en cualquier ecuacion presente y futura: EL PUEBLO.
De 6 millones y pico de votantes, una tercera parte se abstuvo, por decepción o desidia, de sufragar; otra votó por el PRD, y de la restante tercera parte que votó por el PLD, hay que deducir los que una porción lo hizo bajo presión, chantaje o el terror sembrado por el rastrero accionar político de los militares y policías.
Como se ve, un mayoritario sector de la población mostró su rechazo e inconformidad con el statu quo que se pretende perpetuar con la últimas jugadas políticas. Y será precisamente este amplio e ignorado segmento de la población el que continuará cargando sobre sus hombros el peso de las crisis económicas, actuales y por venir, creadas por las políticas de rapiña y depredación de las riquezas nacionales ejecutadas por la corporación financiera PLDista.
Ante el sombrío prospecto de ajustes fiscales, inevitable acuerdo con el FMI, aumento del precio de los combustibles, energía eléctrica, bienes y alimentos y los impostergables recortes a los ya deficientes servicios públicos, fruto de la dilapidación de los dineros del presupuesto de este año en la campaña morada, vemos poco probable que se pueda evitar la agudización de las contradicciones pueblo-gobierno, con sus secuelas de protestas populares y represión oficial, a menos que (como sostiene un amigo cuyo nombre no estamos autorizados a citar) Danilo, demostrando ser el más grande simulador después de Balaguer, dé un giro y demuestre, desde el gobierno que él es su propio perro; cosa que dudamos, pues, para convencer a todo el mundo de sus buenas intenciones, Danilo tendría que comenzar por encerrar y someter a la justicia al corrupto mayor y a todos sus testaferros.
Quisiéramos, de verdad, estar equivocados, pero Danilo es más de lo mismo y no se puede pedir peras al olmo; así es que preparémosnos para un aterrizaje forzoso, sin sacar las rueditas, cuando los callejones empiecen a vomitar rabia y las masas decidan tomar el rumbo de su destino en sus propias manos y aplicar una justicia largamente postergada.
La pregunta, ahora, es: ¿QUIÉN TOMARÁ LA VANGUARDIA????


















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