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Eurípides A. Uribe Peguero
Lic. en Ciencias Navales
Sobre mí
Nativo de Hato Mayor donde cursó sus estudios primarios y secundarios. Es egresado de la Academia Naval de la Marina de Guerra, donde obtuvo el título de Licenciado en Ciencias Navales. Desempeñó funciones de mando en unidades navales, bases y comandancias de puerto. Ocupó las principales funciones del Estado Mayor de su Institución: Jefe y Sub-Jefe de Estado Mayor. En retiro de las filas militares desde el año 2004. Ha escrito dos libros. "Las Fuerzas Armadas entre luces y sombras" y "Las Caretas de La Democracia: Descubriendo Falsedades". Ejerce de articulista habitual en medios escritos y digitales.
(HENRI CRHISTOPHE fue el General haitiano, ejecutor del "Degüello de Moca y Santiago" en el año 1805).
J. J. Dessalines proclamó la independencia haitiana en el año 1804. La parte occidental de la isla se independizaba de Francia cuyas tropas y ciudadanos blancos fueron aniquilados o expulsados de la nueva nación. Pero fuerzas francesas, remanentes del ejército desplazado de Haití, se fortalecieron en la parte oriental de la isla (Santo Domingo) al mando del general Ferrand.
Buscando reducir a Ferrand y con tropas encabezadas por él mismo, Dessalines, desde el Sur, invadió a Santo Domingo en 1805. Otro frente por el Norte, era dirigido por uno de sus generales. Las tropas de Desalinees lograron sitiar a Santo Domingo, pero no pudieron derrotar a Ferrand y tuvieron que retirarse. Afectado por la derrota recibida, instruyó a sus generales subalternos para que, mientras se replegaban, arrasaran todas las poblaciones del país en la ruta de retirada.
En su desbandada por las poblaciones del Sur, Dessalines asoló las poblaciones dominicanas por esa parte del país. Se registran las grandes matanzas realizadas en Azua y otras ciudades. A los demás generales haitianos se les instruyó para arrasar otras poblaciones antes de su despliegue. Se registran los desmanes cometidos en Monte Plata, San Pedro de Macorís, Cotuí, Moca y otras localidades.
Se destaca la acción de extrema crueldad cometida en Santiago el día 6 de abril de 1905 cuando el General haitiano que dirigía las tropas en retirada asesinó a todos los prisioneros varones, entre estos, a 20 sacerdotes junto a un Presbítero de apellido Vázquez y finalmente incendió las 5 iglesias de la población. Se llevó prisioneras a 249 mujeres, 430 niñas y 318 niños. En la iglesia de Moca habían sido decapitados 40 niños y a su paso hacia la frontera asesinó miles de dominicanos de todas las edades. Este mismo General fue quien ordenó matanzas similares cometidas en Cotuí, San Pedro de Macorís y Monte Plata (Parte de estos datos históricos son extraídos del Diario de Campaña del mismo Dessalines y recogidos por historiadores como Gaspar Arredondo Pichardo).
Esta última acción es lo que se conoce como "el Degüello de Moca y Santiago" ya que cientos de personas perdieron su vida de esta manera en mano de este personaje criminal que no fue otro que el General HENRI CRHISTOPHE, quien posteriormente, luego de establecerse en la parte Norte de su país tomaría el gobierno y se proclamaría como Rey HENRI I de Haití, dirigiendo esa nación a fuego y sangre desde 1806 hasta 1820 cuando se suicidó.
HENRI CRHISTOPHE, es el nombre dado a la Universidad que el gobierno dominicano donó a Haití y la cual fue inaugurada con bombos y platillos el pasado día 12 de Enero. Una amplia comitiva oficial encabezada por el Presidente Dominicano Leonel Fernández asistió a la ceremonia en la cual estuvo presente el Presidente Michael Martely y otras autoridades haitianas.
Es cierto que cuando Christophe cometió estas atrocidades en Santo Domingo, el territorio estaba ocupado por los franceses y este no se llamaba República Dominicana, pero esos hombres y mujeres degollados, violados y maltratados, eran parte de la nación dominicana multirracial en la que convergen europeos, africanos e indígenas y la cual comenzó a formarse desde la misma llegada de los españoles en 1492. Nadie puede negar que los asesinados y vejados por Christophe en 1805, estuvieran llamados a ser los padres y abuelos de quienes 39 años después formarían parte de la generación dominicana que luchó por nuestra independencia.
Si los haitianos tienen motivos para tener como un héroe a este fatídico y absurdo personaje que oprimió y ridiculizó a su propia nación durante 14 años, es un derecho que le asiste, pero poner ese nombre a un recinto educativo donado por los dominicanos a ese país es un sublime e imperdonable agravio a toda la República Dominicana. Y más, si la donación fue un acto de solidaridad ante una gran catástrofe que le afectó.
En lo relativo a sus relaciones con la Republica Dominicana, los haitianos siempre han tenido una política nacionalista mejor definida que la de nosotros frente a ellos y demuestran un coherente manejo diplomático que se expresa exitosamente cuando la comunidad internacional suele condenar a nuestro país ante cada protesta o supuesto ofensa que se comete aquí en contra de la diáspora haitiana. En el ámbito internacional, capitalizan favorablemente cada incidente rutinario que ocurre entre ciudadanos haitianos y dominicanos. Cada acción es bien pensada y persigue fines específicos. Este incidente hay que tomarlo en ese contexto.
No se puede entender que esta ocurrencia fue una casualidad imprevista por las autoridades haitianas. Y si a esto agregamos que en el acto de entrega de la Universidad, el Alcalde de Lemonade (Jurisdicción donde está la Universidad), endosó a nuestro patricio Juan Pablo Duarte la expresión de que "la isla es una e indivisible" y que al Auditorio de ese recinto no se le pudo poner el nombre de Juan Bosch "porque no hizo nada por Haití", el agravio es aun más denigrante para nuestro país.
Es muy lamentable que ni el Presidente dominicano ni sus asesores y funcionarios, se percataran de la situación tan indigna a la que fueron sometidos, ellos y todos los dominicanos que representaban. La historia está escrita y estos capítulos bochornosos, no pueden ser ignorados por la culta cúpula peledeísta que nos gobierna. El falso ambiente de camaradería y gratitud entre Martely y Leonel Fernández, pudo ser una falsa mayúscula que en el fondo era una gran burla para este último y el país representado.
La donación de esta Universidad pudo ser un acto solidario con la mejor intención del pueblo dominicano luego de la catástrofe sufrida por Haití el día 6 de febrero del 2010, pero es posible que la ingratitud de algunos haitianos no reparara ni siquiera esa noble intención para expresar sus más perversos sentimientos y hasta burla contra el pueblo dominicano.


















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