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Carlos De Peña Evertsz
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Sobre mí
Pensamientos con la mano izquierda desde la difícil utopía de ser dominicano
Decir que los humanos son personas y como personas son libres y no hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva, es una farsa
Paulo Freire
Durante las primeras dos entregas de esta serie que hoy concluimos, hemos tratado de producir una fotografía de la correlación existente entre Educación y Poder en la Republica Dominicana. De esta fotografía es fácil concluir el por qué somos una de las sociedades más injustas de la tierra y digo injusta por qué no se trata de concebir un proyecto de sociedad totalitario donde la igualdad sea producto de la escasez y la precariedad de todos, sino al revés, debemos aspirar a una sociedad cuyos esquemas democráticos permitan un mínimo de vida digna y un marco de oportunidades en condiciones de equidad y libertad.
Pero sobrepasando los diagnósticos y las predicciones, la solución a este escenario debe implicar una agenda de transformación educativa, cuyos pilares fundamentales se expresen en una pedagogía de la liberación que implique estas mínimas condiciones:
1. Todo nacido en la Republica Dominicana tendrá acceso obligatorio a los mismos instrumentos de formación psicopedagógica sin importar su condición de clase. El Estado está en el deber de crear para la infancia temprana un entorno de formación que no reproduzca patrones de inequidad socioeconómica.
2. El sistema educativo eliminara toda representación simbólica de diferenciación entre alumnos, en vestimenta, transporte, alimentación o útiles escolares.
3. Las propuestas de contenido curricular deben basarse en formar ciudadanos con pensamiento crítico, dotándolos de la capacidad de profundizar en el por qué de las cosas, sean estas relacionadas con las ciencias exactas, las sociales o las humanidades y desde una perspectiva de mínimos homogéneos.
4. Debemos quebrar el rol del maestro-autoridad y sus concepciones verticales del aprendizaje, sustituyéndolo por el maestro productor y facilitador de contenidos para socialización horizontal y para fomento de la libertad creativa del alumno. Para esto se necesita reconstruir el rol del docente, con un nuevo paradigma de su formación y sobre todo un reenfoque de su estatus profesional y social, ser el primer y más relevante oficio de la nación, junto con la medicina.
5. La concepción de aula como hoy la conocemos, llena de butacas en posición de escuchar al maestro como "pontífice de la única verdad" debe dar paso a una nueva infraestructura escolar, cuyá arquitectura fomente el dialogo horizontal y la expresión de las diversas verdades del alumnado hasta construir aprendizaje desde el consenso y el disenso democrático.
6. El sistema educativo debe construir un modelo de aprendizaje para toda la vida, quebrando los esquemas lineales de formación titulada, la escuela y la universidad no tienen razón de estar separadas, debe construirse una organización de enseñanza continua y dinámica cuyo énfasis resida en un programa integral y permanente de madurez de capacidades.
7. Necesitamos educar en una jerarquía de valores de convivencia, donde la individualidad no aplaste el concepto de comunidad y el ciudadano devuelva valor y consistencia al espacio público, sin rebajar la concepción de la vida privada y lo íntimo.
Estas condiciones son un punto de partida, la reconstrucción del paradigma educativo no es tarea de opinantes y especialistas (incluyéndome) y mucho menos en escenarios donde los beneficiados del estado actual de cosas no pretenden impulsar cambios trascendentes, se necesita un nuevo proyecto de poder desde el cual se lleven a cabo estas tareas...una utopía dicen algunos...me acuerdan a Eduardo Galeano, quién dice que las utopías solo sirven para caminar...iniciemos el camino entonces...


















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